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sábado, 23 de mayo de 2009

Barbateñ@s por el mundo: Aprender y vivir el día a día son mis prioridades en Londres


Fátima Reyes/ Carmen Armas/Barbate

Siguiendo la pista de vecinos y vecinas de la comarca de La Janda que, por una u otra circunstancia, en la actualidad, se encuentran lejos de su ciudad natal, nos encontramos con Julia María Pedregosa, joven barbateña que tras finalizar la Diplomatura de Turismo en Sevilla, y completar su formación con un Máster en Dirección de Hoteles y con el curso reglamentario de Azafata, marchó a Inglaterra, concretamente a un pequeño pueblo de Londres, llamado Bishops Stortford, que se encuentra a 10 minutos del aeropuerto en tren y a 15 minutos en autobús; y a 45 minutos de Londres; donde trabaja como Azafata de vuelo para la empresa Ryanair. De padre extremeño y madre barbateña, Julia siempre mostró su afición por viajar y su interés por aprender inglés, dos retos que ahora se hacen realidad en su nueva vida lejos de La Janda. Aunque reconoce que “aún no me ha dado tiempo de conocer mucho este país, estoy encantada aquí, conocer a nueva gente casi a diario, empezar a trabajar en lo que me gusta... está siendo toda una experiencia”, afirma Julia, quien relata en esta entrevista los motivos que le llevaron a marcharse de su tierras, lo que más añora en estos momentos y sus proyectos para el futuro.

—¿Qué motivos te llevaron a marcharte? La experiencia, ¿la calificarías de positiva o negativa?

—El motivo principal que me llevó a marcharme fue laboral. Aquí en Londres encontré trabajo como Azafata de vuelo para la empresa Ryanair, algo que se compagina con mi Diplomatura de Turismo y con la formación posterior que he cursado. Este trabajo me ha facilitado mucho el terreno laboral ya que mi intención era y sigue siendo aprender inglés y qué mejor forma de hacerlo que con un trabajo que te gusta y con el que poder mantenerte económicamente en esta ciudad. Así, hasta ahora, la experiencia está siendo muy positiva. Aunque llevo poco tiempo viviendo en Londres, estoy aprendiendo mucho, tanto a nivel personal como profesional, ya que estar en un país distinto, donde se habla otro idioma, donde la forma de vida es distinta. Creo que esta experiencia me abre muchas puertas a largo plazo y me enriquece bastante a nivel personal, pero sobre todo en el terreno laboral, al menos eso espero.

—¿Cuánto tiempo llevas viviendo en Londres? ¿A qué te dedicas en la actualidad?

—Llevo viviendo unos 6 meses y trabajo como Azafata de vuelo para Ryanair, una compañía aérea de bajo coste irlandesa. La verdad es que es un trabajo que me gusta, lo malo son los horarios ya que todos los días me tengo que levantar a las 3.00 de la madrugada. Además, en cuanto me haga completamente a esta nueva vida, voy dedicar más tiempo a conocer este país, rincón a rincón. Creo que Londres tiene mucho que ofrecer y yo estoy deseando conocerlo.

—¿Qué fue lo primero que te impresionó al llegar?

—Lo primero la gente. Nada que ver con los españoles y menos con la gente del sur. Aquí cada uno va a lo suyo, siempre con prisas, y se lo toman todo con mucha seriedad. Tienen una vida muy ordenada. Después, la comida y el tiempo, porque no tienen nada que ver con nuestra forma de vida, sobre todo, en relación a La Janda.

—¿Te costó adaptarte a esta zona? ¿Son formas de vida muy distintas?

—A pesar de que todo es distinto, para mí ha sido fácil, ya que me vine con amigos y gente conocida y desde el primer momento he tenido en quién apoyarme. Pese a todo esto, sí que se tienen momentos malos, sobre todo cuando al principio no entiendes nada, te tienes que alquilar un piso, el primer día trabajo, ir al médico o a un banco… ¡ todo cuesta!. Son formas de vida muy distinta. Los horarios, aquí son muy madrugadores y se suelen ir a dormir muy temprano, cosa que en España eso no lo hacemos. Además, aquí ¡se paga todo!: televisión, tasas del Ayuntamiento por tener un piso alquilado… El nivel de vida es bastante más alto que en España y es difícil ahorrar, por lo que es una experiencia muy bonita pero sólo si tienes intención de aprender y vivir el día a día.

—¿Qué echas de menos de tu tierra? ¿Con qué frecuencia la visitas?

—De España, y sobretodo del sur,¡lo echo de menos todo! La comida, el solecito, que aquí escasea bastante, el mar, las costumbres cotidianas que tenemos en el sur son bastante cómodas y venir aquí es un cambio de 180º. Pero intento ir para Cádiz una vez al mes o cada dos meses, ya que mi trabajo no me permite más, por lo que no me da mucho tiempo a echar de menos todo aquello. ¡Ah! también echo mucho de menos a mi madre y a mi padre, bueno y a mi hermana también, aunque no se lo suela decir muy a menudo. Sé que ellos lo pasan mal estando yo tan lejos.

—¿Te gustaría volver a la Janda? ¿Existe la posibilidad?

—Pues claro que me gustaría. Si no es allí, algún sitio cercano como Sevilla o Málaga, pero ahora mismo las posibilidades para ello son prácticamente nulas, ya que el campo de la aviación en Andalucía está aún difícil en relación con otros lugares de España u otros países.

—¿Qué te llevarías de la Janda a este lugar?

—¡La comida y el tiempo! No hay nada de eso por aquí. Un poco de solecito y calor no vendría mal a este país; y el tema de la alimentación, que aquí se lleva la llamada ‘comida basura’ y no conocen lo que es un buen ‘pescaíto frito’.

—¿Y qué te traerías para la Janda?

—De aquí no me llevaría prácticamente nada. La verdad que lo que nosotros tenemos es más que suficiente. A pesar de todo esto, lo que si es verdad es que Londres te ofrece todo tipo de posibilidades y para mí es una de las ciudades más bonitas que he visitado.

—¿Existe mucha diferencia entre el lugar donde vives y la Janda?

—No es que exista mucha diferencia, sino que es algo totalmente opuesto. Yo vivo en un pueblo cerquita de Londres ya que mi trabajo me obliga a ello, y aunque en habitantes mantiene más o menos igual el número de habitantes que Barbate, la vida que tiene éste último y toda la Janda no tiene nada que envidar a Bishops, que es donde vivo. Es un pequeño pueblo inglés, muy típico y bonito, pero muy lejos de parecerse a nuestra zona del sur, sobre todo, con las playas que tenemos.

—¿Qué crees que la gente debería conocer del lugar en donde vives?

—De aquí, la gente debería conocer las formas de vida y costumbres, para que valorasen y supieran la suerte que tienen de vivir donde viven. Lo que sí es verdad, es que es un sitio muy seguro, tranquilo para vivir…, y de Londres, animo a que lo visiten, porque es una ciudad maravillosa que te sorprende a cada paso que das. Yo, todavía hoy, vaya donde vaya, me sigue impresionando muchísimo.

—¿Qué mensaje le enviarías a tus vecinos y vecinas de Barbate y de la comarca de la Janda?

—Que visiten Londres, que como experiencia y para cierto período de tiempo es muy gratificante. Aprendes mucho con el hecho de estar fuera de tu país, y sobre todo, te da independencia y te ofrece la oportunidad de aprender un idioma tan importante y universal como el ingles.

Extraida de: http://www.andaluciainformacion.es/

viernes, 22 de mayo de 2009

Barbateñ@s por el mundo: “El pueblo palestino tiene mucho que ofrecer”


Carmen Armas/Fátima Reyes/Barbate

Jandeños por el mundo es una sección en la que se cada quincena presentaremos a aquellos vecinos que por un motivo u otro dejaron su ciudad natal, en la comarca de La Janda por lugares remotos, donde hoy día tienen su nueva residencia y que amable y generosamente mostrarán a todos los lectores su forma de vida y su óptica de un nuevo país, ciudad o destino del que formen parte en la actualidad.

Estos vecinos mostrarán de la forma más humana y sincera las aventuras que han corrido en su vida para llegar a sentirse parte de una nueva realidad a la que han tenido que adaptarse, teniendo en cuenta que no siempre haya sido fácil. Asimismo, serán jandeños de todos los municipios de esta comarca quienes revelarán los contrastes y semejanzas que existen entre los soleados y verdes parajes de la Janda y sus actuales ciudades, así como las diferencias entre las formas de vivir la vida, las tradiciones, la gastronomía, las aficiones, y lo que en definitiva es la cultura de otros pueblos que están ahí y de las que quizá conozcamos muy poco. Por ello, no puede caer en el olvido la sabiduría de otras culturas lejanas o cercanas y, qué mejor que conocerlos de la mano de un jandeño que muestre desde nuestros valores, desde nuestra forma de entender la vida, la de otros mundos.

De este modo, serán muchos los vecinos que participarán en ‘Jandeños por el mundo’ y que aportarán su granito de arena lleno de añoranza y cariño en este nuevo espacio que quincenalmente traeremos a estas páginas.

La primera invitada es una barbateña, de nombre Luisa López, que tras finalizar sus estudios de Filología Árabe en la Universidad de Sevilla decidió marcharse a la universalmente conocida ciudad de Belén para trabajar allí como lectora (profesora) de castellano en la Universidad de la misma ciudad en Palestina. Además de enseñar en la Universidad, Luisa colabora con programas culturales junto con el Consulado Español y con la Oficina de Cooperación de Jerusalén.

Palestina es un país mítico donde los haya, cuna de civilizaciones y Tierra Prometida para algunas de las religiones más importantes del mundo, pero también es un lugar insólito como destino donde vivir ¿no creen?, sin embargo éste fue el lugar que Luisa López eligió para trabajar.

—¿Qué motivos te llevaron a marcharte? La experiencia, ¿la calificarías de positiva o negativa?
—En un primer momento fueron mis ganas de aprender la lengua árabe lo que me llevó a instalarme aquí, pero luego sería mi interés por seguir conociendo la realidad de la ocupación en Palestina. La experiencia, desde cada uno de los ángulos, ha sido y sigue siendo positiva. Existen aspectos negativos que han sido parte de las consecuencias de elegir venir hasta aquí, pero es algo inherente a los cambios y a las decisiones. Venir a Palestina ha cambiado mi vida de una forma maravillosa, así que esto ayuda a sobrellevar los momentos menos agradables.

—¿Cuánto tiempo llevas viviendo en Palestina? ¿A qué te dedicas en la actualidad?
—Llevo casi 3 años y me dedico a dar clases de castellano en la Universidad, además de colaborar en temas culturales con la Oficina de Cooperación Española en Jerusalén y el Consulado de España en la misma ciudad.

—¿Qué fue lo primero que te impresionó al llegar?
—No sabría por dónde empezar. Recuerdo mi primer trayecto en taxi, donde me puse ya nerviosa al leer Jerusalén en los tres idiomas (árabe, hebreo e inglés). Cuando vi por primera vez esa ciudad, todavía desde el taxi. O minutos más tarde, mientras iba camino a Ramallah, cuando pasé por primera vez por un checkpoint (paso fronterizo), y vi a dos soldados israelíes apuntando a una madre y a un niño de unos 5 años mientras éste abría su mochila…Luego todo esto se convertiría en la normalidad de la ocupación en la que vivo.

—¿Te costó adaptarte a esta zona? ¿Son formas de vida muy distintas?
—La verdad es que no, me cuesta acostumbrarme a la ocupación, pero no a Palestina. Los palestinos tienen una cultura muy parecida a la nuestra, la andaluza: compartimos formas de ver la vida, tenemos un sentido del humor muy parecido,…todo esto en un idioma muy diferente, pero una vez pasas esta barrera (que no es que yo la haya pasado ya), te das cuentas de todo lo que hay en común. Otra cosa es la ocupación israelí, a eso no se acostumbran ni los palestinos (que ya llevan sufriéndola 61 años). La presencia militar, la humillación, la impotencia, la incertidumbre y el miedo. El que tus amigos no puedan moverse de su propia ciudad, el que cada uno de ellos haya estado o tenga un familiar en prisión, etc. A eso sí que no puedo acostumbrarme, ni lo pretendo.

—¿Qué echas de menos de tu tierra? ¿Con qué frecuencia la visitas?
—Pues obviamente a mi familia y a mis amigos, el calor de ellos. Echo de menos la soltura a la hora de hablar en mi lengua, echo de menos pasear, el mar, tomar una cerveza en el paseo marítimo de Barbate y luego cruzarlo para tumbarme en la playa. Aunque voy muy a menudo (si mi madre lee esto tendrá sus discrepancias, claro está), pero visito Andalucía dos veces al año y suelo estar bastante tiempo en esas visitas. Luego no sé si tiene un resultado dañino, las vueltas a Belén siempre son muy duras.

—¿Te gustaría volver a la Janda? ¿Existe la posibilidad?
—Es donde está mi familia y algunos de mis mejores amigos, así que siempre volveré, pero realmente por ahora no me veo asentada allí.

—¿Qué te llevarías de la Janda a este lugar?
—A mi madre, que sé que le haría tanta ilusión estar cerca del ‘portalito’.

—¿Y qué te traerías para la Janda?
—La positividad que tienen los palestinos de ver y afrontar la vida, a veces creo que nos falta a nosotros un poco de eso.

—¿Existe mucha diferencia entre el lugar donde vives y la Janda?
—La verdad es que no sabría muy bien qué contestar. Cada vez que veo este paisaje me recuerda mucho a Andalucía, con los olivos, la tierra un tanto árida. Pero no sé si es parecido al paisaje de la Janda. Para mí, la Janda es más verde y tiene mar…en esencia creo que son bastantes parecidos, a pesar de sus diferencias.

—¿Qué crees que la gente debería conocer del lugar en donde vives?
—Pues, a los palestinos en sí, su historia diaria, la ocupación y el hecho de que sigamos siendo en parte, cómplices de esa trágica situación. Pero también el país y su encanto, Palestina tiene muchísimo que ofrecer: su diversidad de paisajes (que van desde el desierto montañoso, a montañas frondosas, olivos, etc), su comida (ya no sé si podría sobrevivir sin maqluba o waraq dawali), los mismos palestinos (veríamos todo los similares que somos a ellos)...

—¿Qué mensaje le enviarías a tus vecinos y vecinas de Barbate y de la comarca de la Janda?
—¿Mensaje? Esto de los mensajes yo lo relaciono con políticos y con el Papa, no se me da muy bien. Pero bueno, a mí lo que me encantaría sería que la gente de La Janda fuera consciente de la suerte que tienen por nacer donde lo han hecho, es pura lotería, y les tocó un buen premio, así que eso hay que saber disfrutarlo y valorarlo.
Extraida de: http://www.andaluciainformacion.es/

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Barbate por el mundo

Barbate por el mundo
Como somos conocedores de la cantidad de barbateños que hay repartidos por el mundo, desde Barbate24 queremos reservar un espacio para que aquellos que estén fuera se sientan más cerca de su tierra. Así, hemos habilitado un correo electrónico barbateporelmundo@barbate24.com, para que envíes tus fotografías además de tus historias. ¿Dónde estás? ¿A qué te dedicas? ¿Cuánto tiempo haces que no vas por Barbate? Desde este espacio publicaremos los correos de nuestros lectores. Prepara tu historia y envíala al correo barbateporelmundo@barbate24.com

lunes, 3 de diciembre de 2007

Barbateños por el mundo

La Voz/Barbate
Cuando se habla de la juventud de Barbate lo primero que le vienen a la cabeza a los gaditanos es el trapicheo de hachís. Los casos de narcotráfico han conseguido menoscabar la imagen de la localidad hasta el límite. Sin embargo, son muchos los barbateños que se encuentran promocionando la imagen del pueblo en el exterior y consiguiendo que cada vez se relacione menos a la población con el consumo y el tráfico de drogas. Tal es el caso de Luisa López, profesora en Palestina; Juan Valverde, trabajador en la Universidad de Berkeley; y del investigador Juan González.

López justifica el porqué de su destino en que «estaba en mi último año de Filología Árabe, que hacía en Sevilla, y un buen día, en una clase de Literatura Árabe Contemporánea, la profesora nos comentó que la Universidad de Sevilla y la de Birzeit (en Ramallah) habían firmado un convenio. Dentro de este convenio se ofrecía la posibilidad de intercambio de estudiantes entre ambas universidades. Yo tenía mucho interés por viajar hasta allí, así que desde el principio hice lo posible por conseguir una plaza. Unos meses más tarde, después de muchas idas y venidas hablando con mil personas, logré viajar hasta aquí. Vine para realizar un curso de verano de lengua árabe que duraría dos meses, dos meses que cambiarían el rumbo de mi vida personal y profesional». Más tarde, según relata, consiguió una beca que ofrece la Agencia Española de Cooperación Internacional y se marchó a Belén para dar clases de español, aunque, tal y como ella nos comenta, «soy lectora, que bien lo podemos traducir como persona que hace un poco de todo». La ciudad de Belén se ha convertido en su casa y allí tiene su trabajo, sus amigos, su presente y su futuro, aunque no olvida un instante ni a su familia ni su tierra, además del «pescaíto frito y la cerveza». Llevar a cabo una labor educativa y formativa en un territorio constantemente asediado, ocupado y bombardeado no es «tarea fácil», denuncia esta barbateña.

El caso de Juan Valverde también es especialmente significativo. Puede que en unos años uno de los diseños realizados por este barbateño esté surcando el espacio. Este ingeniero relata: «No tenía muy claro qué estudiar ni qué especialidad coger. Con esto quiero decir que, aunque haya llegado lejos en este oficio, no es que lo tuviera todo premeditado». Con una buena dosis de humildad, Valverde añade que las cosas «se presentan así, las circunstancias, suerte, destino... como lo queramos llamar» es lo que va marcando el camino. El gaditano realiza investigaciones en torno a la dinámica de estructuras complejas.

A grandes rasgos, Juan Valverde intenta plantear el comportamiento de diferentes materiales en el espacio, aunque sus estudios también han sido dirigidos a estructuras biológicas como el ADN. Según detalla, una vez que ha conseguido un modelo matemático que describa la física del comportamiento de uno de esos elementos, «elaboro un software para simular lo que pasa en distintas circunstancias, así podemos saber, a priori, cómo se va a comportar la estructura». El trabajo de investigador, cuenta, es «muy bonito, un gran reto, aunque no está bien pagado». Ése es uno de los motivos por los que los jóvenes investigadores tienen que desplazarse al extranjero, lamenta Valverde. En España no se invierte lo necesario, «he vivido en Inglaterra durante un año, en Bristol y en Londrés y, ahora, en América por siete meses y hasta completar dos años. He estado en congresos y conferencias en países como la República Checa, Polonia, Estados Unidos o Inglaterra. He trabajado con ingleses, americanos, rusos, holandeses chinos y japoneses. Es decir, conoces gente de todo el mundo, y eso es muy interesante», apostilla.

Juan González es otro joven barbateño que realiza investigaciones. Está implicado en labores tan importantes como el desarrollo de la fabricación de nuevos materiales ópticos para mejorar los sistemas de corte láser, tanto para uso industrial como quirúrgico. Además, es el responsable del Proyecto ES4FU, que combina conceptos científicos, educativos y artísticos con la intención de acercar la ciencia a la sociedad de una manera divertida y amena. En la actualidad trabaja para el departamento de Física de la Materia Condensada de la Facultad de Ciencias de Cádiz. Para llegar a este puesto tuvo que pasar dos años y medio en la Universidad de Cambridge, en Inglaterra. Gran parte de su trabajo actual puede consultarse en la página web www.uca.es/dpto/C143. Incide en que «echo de menos, sobre todo, tener más tiempo para disfrutar de mi padres, compartir un café en el paseo marítimo con mis amigos».


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